¿Cómo medir la eficiencia de un proceso productivo? Las claves de las relaciones de productividad

¿Alguna vez te has preguntado cómo medir la eficiencia de un proceso productivo? 


Las relaciones de productividad son una herramienta clave para responder a esta pregunta. 


En este artículo, te explicaremos qué son las relaciones de productividad y cómo se pueden utilizar para analizar la eficiencia y productividad de un proceso.

Tabla de Contenido

¿Qué son las relaciones de productividad?

 

Una relación de productividad es un coeficiente técnico que vincula las cuantías de objetivos o productos obtenidos (fines) y las cuantías de recursos productivos empleados (medios). 

 

Es decir, la relación de productividad se refiere al vínculo entre los productos obtenidos y los recursos utilizados para obtenerlos.

 

Las relaciones de productividad se pueden expresar de diferentes maneras, pero las más habituales son el tipo 1 y el tipo 2. 

 

El tipo 1 expresa la cantidad de factor consumido por unidad de producto, mientras que el tipo 2 expresa la cantidad de producto obtenido por unidad de factor.

 

¿Cómo se determinan las relaciones de productividad?

 

Aunque se pueden definir coeficientes técnicos para todos los factores de un proceso, generalmente solo se determinan para aquellos que son relevantes o determinantes para los objetivos productivos.

 

Además, se pueden reconocer diferencias de especie en las relaciones productivas definidas para distintos factores. 

 

Una de estas diferencias está vinculada con la lógica que fundamenta la relación medios/fines.

 

¿Qué son las relaciones de productividad “marginales” y “medias”?

 

Existen dos tipos de relaciones de productividad: “marginales” y “medias”.

 

Una relación de productividad marginal se corresponde con coeficientes determinados para situaciones donde las cantidades de factor son efectivamente demandadas por cada nueva unidad de producto pretendida. 

 

Es decir, el consumo del factor está directamente vinculado con el incremento del volumen de producto.

 

Una relación de productividad media se corresponde con coeficientes determinados para situaciones donde las cantidades de factor no son efectivamente demandadas por cada nueva unidad de producto, aunque sí por otras variables propias del proceso. 

 

En este caso, el incremento del volumen de producción no es el disparador real y objetivo del consumo del factor.

 

¿Qué son las relaciones de productividad “unívoco” y “no unívoco”?

 

Además, las relaciones de productividad se pueden categorizar según el carácter del vínculo en cuanto a su exclusividad respecto de los productos específicos. 

 

Se pueden reconocer relaciones de productividad de carácter “unívoco” y de carácter “no unívoco”.

 

Una relación de productividad de carácter “unívoco” es un coeficiente técnico en el que la cuantía de consumo del factor se corresponde con uno, y sólo uno, de los productos que pueden obtenerse del proceso que lo emplea.

 

Una relación de productividad de carácter no unívoco, en cambio, es un coeficiente técnico en el que la cuantía de consumo del factor se corresponde con más de uno de los productos que pueden obtenerse del proceso que lo emplea.

 

En conclusión, las relaciones de productividad son una herramienta valiosa para entender la eficiencia y productividad de un proceso productivo. 

 

Es importante tener en cuenta que existen diferentes categorías de relaciones de productividad que nos permiten comprender mejor las distintas formas en que los recursos y los productos se relacionan en un proceso.

Bibliografía

 

Cartier, E. (2017). Apuntes para una teoría del costo. 1ra Edición. Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Argentina. Editorial La Ley.  Pp 41-43

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